Como ya hemos comentado en alguno de los posts anteriores, no todas las empresas están preparadas para implantar SCRUM o KANBAN. Pero, desde luego que el tamaño de las empresas en las que dichos equipos estén insertados no es uno de los factores a tener en cuenta.
Es cierto que introducir SCRUM y KANBAN en un equipo es como acoplar un motor a una bicicleta, la potencia del conjunto aumenta considerablemente. Ahora bien para aprovechar esa potencia, la bicicleta – nuestro equipo- deberá ser reforzado. Una motocicleta requiere de un cuadro más rígido, ruedas de mayor diámetro y mejores frenos.
Lo importante de los los métodos ágiles requieren que el equipo decidido a implantarlos incorpore ya algunos de los elementos que han de permitir soportar, y aprovechar, la potencia del motor que SCRUM y KANBAN aportan al equipo.
Las cooperativas cuentan ya en origen con algunos de estos elementos como son la confianza, la transparencia y la horizontalidad entre sus miembros. Desde luego que estas características no son exclusivas de las empresas constituidas con la personalidad jurídica cooperativa, – así como tampoco la personalidad jurídica garantiza la aplicación de valores – pero la mayoría de ellas cuentan ya con una cierta ventaja al incorporar al trabajo en equipo los valores de la cooperación basados fundamentalmente en la confianza, la transparencia y el respeto mutuo entre las personas que forman los equipos de trabajo.
Por concretar en un aspecto práctico, la principal ventaja inicial podría ser la capacidad de afrontar ya desde inicio el principal instrumento para la mejora continua de los procesos, que no es sino el análisis de los errores, que SCRUM incorpora en las reuniones retrospectivas, en las que se analizan que mejoras han podido ser introducidas en el sprint recién terminado y, sobre todo, qué mejoras conviene introducir en el próximo sprint.
Del análisis de las mejoras a introducir, las que vayan realmente a mejorar el rendimiento, solo es posible que surjan desde la responsabilidad incondicional, de la que tendremos que hablar en otro post. A su vez, esta asunción de responsabilidad absoluta en todo aquello que podría haber sido mejor, no es posible sin la confianza suficiente en el entorno empresarial en el que se desarrolla el equipo.