Desde el Agile Management entendemos la consultoría como un proceso de acompañamiento en el aprendizaje.
En un proceso de consultoría tradicional, el consultor ofrece a la empresa su análisis de la situación actual, normalmente basado en DAFO y un plan para mejorar dicha situación, bien reforzando sus puntos débiles o bien aprovechando sus puntos fuertes para tratar de construir una ventaja competitiva, que le permita superar las amenazas y aprovechar las oportunidades.
Sin embargo, cada vez es mas evidente que la única ventaja competitiva que puede mantenerse a largo plazo es la capacidad de adaptarse a un entorno cambiante. Para sobrevivir, las empresas deben aprender a aprender.
Por otra parte, cada vez más ocurre que en la mayoría de los negocios ya no basta con el conocimiento o la habilidad natural del fundador para mantener el éxito que permitió a la empresa hacerse un hueco en el mercado. En la mayoría de los negocios, sino en todos, ya son necesarias habilidades complementarias y equipos transversales trabajando en un entorno de valores determinado, para conseguir el éxito de esos equipos. Y no solo eso, cada vez es mas difícil pretender que gente con talento trabaje alejado de esos valores.
Así, la consultoría ágil acompaña al empresario a adaptar sus métodos de gestión y sus procesos para construir compañías que aprenden a adaptarse continuamente a los entornos cambiantes y a construir equipos en los que pueda aparecer y desarrollarse el talento de sus colaboradores.